Descarga nuestra Aplicación de chat en Google Play: https://goo.gl/By2zqd

tiene 27 años, mide 1.70 es de piel morena clara, cabello negro hasta el cuello, es delgada, tiene unos senos pequeños, pero hermosos, unas piernas hermosas que, antes de hacerlas a los lados dan ganas de devorarlas, en general tiene una figura esbelta, curvilínea muy bonita, y unas nalgas que me encanta besar.

Después de su primera experiencia anal, que por cierto que fue un tanto dolorosa, me dijo que no habia problema en el hecho de que la hubiera lastimado, ella sabe que fue por la pasión que yo siento por ella, y que estaba interesada en experimentar esas sensaciones, y yo la verdad estaba ansioso por sentir como la penetraba, pero al mismo tiempo de saber que ella sentia placer, en lugar de dolor.

Entonces planeamos bien el asunto, como les dije ella vive sola, y no hay el menor obstáculo para hacer todas las locuras que se nos ocurran.

Entonces, me comentó que en el mueble junto a su cama, hay un tubo de lubricante, y yo le dije que estaba perfecto.

Como a los 15 dias de su primera experiencia anal, llegamos a su casa, no se si muchos o muchas de ustedes compartan mi pensamiento, pero al llegar a casa con su pareja, tambien es muuuuuy excitante, la naturalidad con la que se desnudan, totalmente predispuestas a hacer el amor, en lo personal a mi tambien me pone muy caliente el hecho de estar platicando cualquier cosa totalmente ajena, mientras se va quitando la blusa, y desabrochando su brassierre, mostrandote esos encantadores senos, sin el mas minimo pudor, sabiendo que yo la estoy observando con todas las ganas de venirme dentro de ella, y ella, estando totalmente segura de que va a tener mi verga adentro de su boca y de su vagina.

Eso la verdad me comenzó a poner muy caliente, y todavía mas, cuando se dio cuenta de que yo la observaba totalmente inmóvil, ella se puso muy caliente, y comenzó a desnudarme, me quito la camisa, el pantalón, y al bajarme el boxer, inmediatamente saltó mi pene totalmente erecto, y ansioso de recibir una rica mamada, ella lo notó, y sin mas preámbulo, lo tomó con sus labios, y lo insertó todo en su deliciosa boca, que empezó a dar las primeras succiones que me arrancaron un tremendo suspiro.

Continuamos con un 69, que no duró mas de 5 minutos, cuando abrí sus piernas y la penetré por su vagina hasta hacerla casi venir, en eso, nos recostamos, la volteé, espaldas a mi, y de lado le comenzé a penetrar de nuevo por esa deliciosa y jugosa vagina, y al tener su hermoso ano a mi perfecto alcance, solo estiré la mano, abrí el cajón de el mueble junto a su cama, y saque el tubo de lubricante.








Ella al escuchar el ruido de la cajita, supo lo que habia hecho, lo que la estaba poniendo a 100, y el simple hecho de oir como ponía lubricante en mi mano, la excitó todavía mas, y hacer que con su mano tomara sus hermosas nalgas y las abriera para darme paso a lo que iba a hacer.

En este preciso momento me estoy masturbando, por el simple hecho de recordar el suspiro que dio cuando sintió lo frío del lubricante que comenzaba a untar en su ano, sin sacarle mi pene de su vagina, se me enchina la piel de escuchar su voz al decirme

“si papi, lo quiero alli, justo alli, que rico”

Con el lubricante que me quedó en la mano, comencé a meter un dedo sin sacar mi pene de su vagina mientras la otra mano la llevaba a su cara para que mamara mi dedo indice que tanto le gustaba también.

Posteriormente le metí dos dedos para dilatar su ano, hasta que metí tres, para que pudiera soportar un pene que es de tamaño normal, que en lugar de lastimar, las mujeres sienten que les encaja a la perfección, y lo suficiente para hacerlas venir y arrancarles los mas profundos suspiros.

Cuando me percaté de que mis dedos entraban a la perfección, saqué mi pene de su vagina, y lo urgué con mas lubricante, y sin mas ni mas, la recosté boca abajo en la cama, quedando sus nalgas a mi entera disposición, y cuando ella me estaba diciendo “ya mi amor, metemelo porfavor, que ya no aguanto mas.

Procedí a presionar un poco sobre la entrada de su anito. No se como, pero en ese momento solo vi como sus manos apretaban la almohada, y escuché su voz entrecortada que me decía “ese es el pene que tan feliz me hace verdad mi amor??”

“quiero sentirlo dentro!”

Con toda delicadeza fui metiendo mi pene, sintiendo como los pliegues de su ano se contraían, y al mismo tiempo escuchando sus suspiros y su voz que me decia:

“Me estás penetrando mi amor, siento delicioso, sigue, metemelo todo”

Solo escuché sus gritos y jadeos de placer cuando sentí como sus nalgas se restregaban a mi pelvis, yo, todavía con temor de lastimarla, no hacia movimientos bruscos, pero al escucharla jadear y decirme “ya estas adentro mi amor, ya no me duele, hazme venir por favor”

Comencé con un rudo movimiento de entrar y salir, y mas me excitó, al sentir como todos sus musculos se contraian en un profundo orgasmo, tan loco, que al pasar mi mano por su entrepierna, sentí como su vagina estaba escurriendo de sus deliciosos jugos, mismos que yo recogí en mi mano, y me los llevé a la boca para saborearlos.






En verdad sentia como ella se estaba viniendo, cuando ya no pude mas, y al estar seguro que no había el menor riesgo de embarazo, solté toda la carga de leche que tenía, dentro de su ano.

Ella sintió tambien mi orgasmo y me dijo:

Que rico mi amor, siento tu semen calientito dentro de mi”

Lo cual la hizo moverse todavía mas salvajemente al grado de prolongar mi orgasmo, y sentir que le estaba llenando todo el ano con mi semen, que al escurrir por los lados sirvió todavía como mas lubricante para seguirla penetrando.

Después de todo ese tiempo de climax, ella volteó a verme a los ojos, y sin sacar todavía mi pene de su ano, caimos rendidos en la cama, hasta que mi pene se volvió a relajar aun dentro de su ano, bastó un movimiento para besarla, y mientras mi pene salía de su delicioso abismo, mi lengua entraba hasta lo mas profundo de su boca, y quedar totalmente exhaustos tendidos los dos en la cama, con mi pene fuera de su anito, pero todavía aprisionado por esas hermosas nalgas que parecen piel de durazno.

Quedamos inmoviles como por media hora, y como esa vez yo me quedaría a dormir con ella, le propuse que nos fueramos a bañar antes de dormirnos.

Me volvió a excitar, el hecho de ver que al levantarse de la cama para dirigirse a la regadera, el ver como las sábanas se deslizaban por su cuerpo, y ver la luz que destellaban sus deliciosas tetas al ser descubiertas, ademas de verla caminar hacia el baño con esa mirada picara hacia mi.

Coas que me hizo masturbarme de nuevo, y alcanzarla en la regadera con mi pene, otra vez erecto, que fue el primero que cruzo el umbral de esa semitransparente cortina.

Tomé a mi niña entre mis brazos, y la besé mientras sentíamos como el agua cálida abrazaba nuestros cuerpos que eran uno solo. Después de eso, ella, con toda delicadeza, y sin el menor pudor, tomó mi pene con su mano derecha, lo comenzó a masajear, y mientras lo estaba lavando, me decia “Asi que este es tu amiguito que me ha hecho disfrutar tanto, Qué bonito, es tan bello, como lo amo” En ese momento ese masaje ya habia terminado de lavar mi verga, y se convirtió en masturbación, acto seguido de un delicioso beso bajo el agua de la regadera, y su dulce voz que me decia: “voy a agradecerle a este amiguito”

Entonces ella se arrodilló, y lo metió en su boca, dándome una deliciosa mamada, que culminó en una rica venida en su boca.

Terminamos este acto, ella me secó a mi, me dio la toalla, yo la sequé a ella, y nos fuimos a la cama totalmente desnudos a dormir.

Cómo me despertó????, en el transcurso de la semana les contaré esto, porque ese delicioso despertar, ya corresponde a la categoría de sexo oral, esperenlo, esta delicioso también.


Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *